1. Almacenar
ficheros
que
se reducen
al comprimirse, por ejemplo para enviar varias fotografías por correo
electrónico, en lugar de mandarlas una por una se puede hacer un archivo
comprimido en formato ZIP
facilitando su
envío y recepción.
2. Trocear un fichero o archivo grande en
varios más pequeños con la posibilidad de verificar y
mantener la integridad del
archivo final.
(Al
menos en el caso de WinRAR).
3. Cifrar archivos utilizando claves y/o passwords.